Con la Resolución 395 de 2025, se actualizaron los lineamientos para el uso, custodia y control de su patrimonio físico, recordando a toda la comunidad universitaria que el cuidado de los bienes institucionales no solo es una obligación funcional, sino también un compromiso ético y legal.
El documento establece procedimientos claros para actuar en casos de pérdida, daño o hurto, incluyendo la obligación de reportar novedades de forma inmediata, presentar informes o denuncias y diligenciar la documentación necesaria en plazos específicos. Además, se resalta la importancia de usar los bienes exclusivamente para fines institucionales y llevar un control actualizado del inventario.
El mensaje es claro: la adecuada gestión de los recursos públicos refleja transparencia y responsabilidad institucional, valores fundamentales que sostienen el trabajo diario en la Universidad.
